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La disbiosis intestinal: cuando nuestra microbiota se descompensa

disbiosis intestinal: cuando nuestra microbiota se descompensa

En nuestros intestinos albergamos a un complejo conjunto de microorganismos, la microbiota intestinal, en la cual están presentes bacterias, hongos, virus y otros microbios. Los hay que realizan tareas esenciales para el aparato digestivo, pero también hay algunos que son potencialmente patógenos.  

La microbiota se asemeja a un ecosistema: si existe un equilibrio entre todos sus componentes, entonces es diverso y estable, por lo que goza de robustez y funciona correctamente. Ahora bien, una alteración significativa de este equilibrio perjudica al ecosistema y puede provocar daños en el entorno; en este caso, nuestro aparato digestivo.  

La disbiosis intestinal, el desequilibrio de la microbiota, puede manifestarse de formas distintas, según se produzca porque disminuye la diversidad de los microbios en nuestro intestino, porque se reduce el número de los microorganismos beneficiosos o porque incrementa la presencia de bacterias perjudiciales. Las causas de la disbiosis son múltiples, pero principalmente se relacionan con la alimentación, las rutinas y los hábitos

4 factores que pueden causar disbiosis intestinal

– Alimentación. Ya nos hemos referido en anteriores posts al papel fundamental de la dieta para la microbiota. El consumo habitual de productos procesados, el exceso de proteína animal y de grasas saturadas contribuyen a la disminución de la riqueza microbiana del intestino.  

– Estrés o falta de sueño. El estrés puede afectar a los microbios beneficiosos del intestino y convertirlos en patógenos. Asimismo, la falta de descanso provoca un malestar general que tiene que ver con una microbiota más pobre y débil. 

– Actividad física insuficiente. La falta de ejercicio o de práctica deportiva tiene efectos en la salud metabólica y en la fortaleza del ecosistema de microorganismos intestinales.  

– Consumo de alcohol y tabaco. Ingerir bebidas alcohólicas, aunque sea en bajas dosis, favorece la absorción de sustancias perjudiciales, puesto que debilita la barrera intestinal. Por su parte, fumar reduce el número de especies de microbios en el intestino delgado, según estudios recientes. 

Señales de alerta: síntomas de una posible disbiosis intestinal 

¿Cómo saber si padecemos de disbiosis intestinal? Nuestro organismo puede presentar diversos síntomas que nos alertan de un posible desequilibrio de la microbiota. Estos son algunos de los más habituales:  

– Malestares digestivos: el estreñimiento combinado con períodos de diarrea, la flatulencia, las digestiones pesadas y la hinchazón abdominal.   

– Dolores musculares:  la disbiosis puede manifestarse también en dolor y debilidad muscular, agujetas y cansancio fuerte, que se presenta sin motivo aparente.  

– Dolores de cabeza: otra señal de desequilibrio de la microbiota son los dolores de cabeza y las migrañas. Como comentamos en un post previo, el aparato digestivo y los microorganismos que habitan en él están íntimamente relacionados con el sistema nervioso.   

– Trastornos en la piel: la irritación cutánea, el picor y el acné pueden indicar una descompensación en la microbiota.  

Las causas de la disbiosis, así como sus síntomas, pueden ser múltiples y producirse de manera específica en cada persona. Un diagnóstico correcto de lo que provoca el desequilibrio en la microbiota intestinal es esencial para establecer las pautas que nos llevarán a revertirlo. TestUrGut utiliza 15 marcadores bacterianos y 2 índices de equilibrio y disbiosis, con los que se obtiene un conocimiento exhaustivo y fiable del estado de la microbiota del paciente. Estos datos seran interpretados por el especialista que elijáis para que os explique cómo se encuentra vuestra microbiota y cómo mejorarla.